sábado, 30 de junio de 2012

3.

Alex, Cris y yo éramos los mejores amigos de pequeños, pero trasladaron a los padres de Alex y se tuvo que ir. Hacía tanto que no le veía... ¡Y ahora estaba ahí, delante de mi!
- ¡Alex! ¿Como que estás aquí? - dije, emocionada.
- Pues que hemos venido a ver a mis tíos por Navidad, que viven en el pueblo de al lado y mis padres me han dejado aquí  para veros - respondió.
- ¡Qué bien! ¿Cris, tú ya lo sabias?
- ¡Claro que sí! Queríamos darte una sorpresa.

Fuimos a casa de Adrián, uno de nuestros amigos. Estuvimos jugando a las cartas, y luego nos fuimos por ahí.
Estábamos sentados en un banco, cuando Cris y Adrián decidieron irse.
-¿ A donde vais? - dijo Alex.
- Tengo que decirle una cosa a Adrián, ¡ahora volvemos! - respondió Cris.
Cuando se fueron, Alex me preguntó:
- ¿Crees que hay algo entre esos dos?
- No. Si hubiera algo, Cris me lo habría dicho.
-Bueno... ¿Y qué tal estás? Ya casi no sé de ti... - dijo Alex.
- ¡Pues genial! Aunque un poco triste porque pasaré la Navidad sola...
- ¿QUÉ?- dijo Alex- ¡Ya sé! Podemos decirle a Adrián y a Cris que vallamos a tu casa a cenar esa noche, y así no estarás sola. ¿Qué te parece?
- ¡Genial! - respondí, ilusionada.
En ese momento volvían Cris y Adrián.

viernes, 29 de junio de 2012

2.

Eran las 6 de la tarde cuando recibí una llamada de mis tíos,  diciéndome que desafortunadamente no podrían pasar estas Navidades conmigo ya que mi primo Rubén se había puesto enfermo.
- ¡Oh, no! Que mala pata, tendré que pasar esta Navidad sola.

Abrí mi ordenador y me conecté al tuenti. De repente, vi como se habría la ventanita de diálogo abajo a la izquierda y se ponía el recuadrito verde con un 1. Era Cris.
- ¡Recuerda que esta noche tienes que venir!
- Sí, no lo he olvidado. ¡Pero no entiendo por qué tanto secretismo!
              - Cris se ha desconectado-

Me estaba empezando a doler la cabeza y apagué mi ordenador. Poco a poco, en un silencio aterrador, me quedé dormida.

Me desperté a eso de las 9, hora de cenar si quería llegar a tiempo al parque.
- ¡Dios, qué pelos! - me dije cuando me miré al espejo.
Me peiné y fui a prepararme una de las pizzas precocinadas que me había dejado mamá para esa noche.
Acabé de cenar, me puse una sudadera y unos vaqueros, y me fui en dirección al parque.
Llegué y estaba solo Cris.
- Hola - dijo Cris.
- ¡Hola! ¿Bueno, y quién quiere verme?
- Yo - dijo una voz que venía de detrás de un árbol.
- ¡Alex! - grité, mientras le abrazaba.




Adela.

jueves, 28 de junio de 2012

1.

Era 20 de diciembre, 21 quizá. Hacía frío. Iba a ser la segunda Navidad que pasaría con mis tíos. Mis padres tenían "asuntos de trabajo" y no podían acompañarme. Me sentía sola.
Fuera nevaba. Se oían los gritos de los niños haciendo muñecos de nieve y tirándose con sus trineos por las cuestas del pueblo. Y ahí estaba yo, muerta de frío acurrucada en una manta. Tenía fiebre. Deseaba que estuvieran papá y mamá ahí para cuidarme. Pero no estaban. No volvían hasta dentro de unas semanas. Decidí tomarme una pastilla.
"-Oh, cielos -pensé -No quedan pastillas. Tendré que ir a la farmacia."
Me dirigí a mi habitación mientras pensaba en cómo a mamá se le había olvidado comprar pastillas.
Abrí mi armario. Cogí mi jersey de lana rosa y mis vaqueros. Me puse las botas y me disponía a salir cuanto recibí un mensaje de Cris:
"Adela, ven esta noche al parque a las 10. Hay alguien que quiere verte."
¿Quién querrá verme?- pensé al acabar de leer el mensaje.
Cogí la llave y cerré la puerta. De camino a la farmacia, me encontré a Cris.
- ¡Hey, Cris!- le llamé la atención.
- Hola, Ade. ¿Recibiste mi mensaje?
- Sí. ¿Quién quiere verme? - pregunté.
- ¡Es un secreto! - gritó mientras echaba a correr.
- ¡Será tonta! Ja ja - pensé, divertida-

Llegué a la farmacia, compré mi pastilla y fui a mi casa. Tendría que recuperarme si esa noche quería saber quien me quería ver.




Adela.